Eres incapaz
de soltar la pinza
que agarra mi cabello,
porque eres creyente
de los pequeños anhelos.
Agarras mi voz
pero no me la arrancas,
coges mis sonrisas
pero no te las guardas.
Me cuentas un cuento
y te inventas el final,
me quitas el miedo
y me regalas la suerte.
Deja un comentario