Te mueves, mi Venus,
te sientas a esperar
bailando a solas
en el silencio áspero,
fue en busca de tus manos,
tu gracia abismal.
Mi Venus, de rizos rojos
como un ardiente cerillo eterno.
Te mueves, mi Venus,
¿me buscarás?
Te mueves, mi Venus,
te sientas a esperar
bailando a solas
en el silencio áspero,
fue en busca de tus manos,
tu gracia abismal.
Mi Venus, de rizos rojos
como un ardiente cerillo eterno.
Te mueves, mi Venus,
¿me buscarás?
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